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Muy personal

La decoración y distribución de esta casa ha sido realizada por su propietaria con la idea fundamental de que resulte acogedora y bonita para toda la familia.

06/04/2009 Realización: Marta Sáez. Fotos: Luis Visconti. Texto: Antonia del Olmo Garrido.

casas
LA ZONA DE ESTAR, con dos sofás y una butaca, de Ikea, con cojines, de El Globo Muebles, en torno a una mesa de centro, de Casa Ideas.

Este chalet, en el que vive un matrimonio con sus hijos, ha sido decorado por la propietaria con un objetivo claro: tener una casa para disfrutar, para vivir cómodamente con los niños. Por eso, cada decisión tomada, tanto en la distribución como en la decoración, fue con esa idea. La casa, que tiene dos plantas, se ha decorado con un estilo rústico actual, en el que destaca el estucado de las paredes –realizado por la propietaria–, la combinación de colores vivos en tapicerías y telas, los complementos de forja y el mobiliario de madera y fibra. El salón y el comedor comparten un espacio rectangular, y están separados visualmente por uno de los dos sofás situados en la zona de estar. Ambos, que están tapizados en rojo y se completan con mullidos cojines verdes, se han colocado haciendo ángulo en torno a una mesa de centro de madera. Enfrente se ha situado un mueble bajo, también de madera, que acoge el televisor. La lámpara de techo es de forja, a juego con la del comedor, situado junto al ventanal, que se vistió con una cortina roja y se amuebló con mesa de madera, sillas de fibra natural y un aparador-vitrina alto.

COCINA BIEN DISTRIBUIDA
La cocina, con mobiliario en madera de roble, se distribuyó en “U” para aprovechar mejor el espacio y poder incluir un office. Las paredes fueron clave para diferenciar ambas zonas: azulejos en la parte de cocción y pintura decorativa en el comedor, mientras que el suelo de gres, que imita barro, unifica ambos espacios, separados visualmente por una barra alta adosada a la trasera del módulo de los fuegos.

LA ZONA DE DESCANSO
En la planta superior, a la que se accede a través de una escalera que parte del recibidor, se encuentran los dormitorios y los cuartos de baño.
El dormitorio principal, que cuenta con vestidor y baño, destaca por su frescura y luminosidad, gracias al estucado verde de las paredes, –una vez más obra de la propietaria–, y la elección de un mobiliario totalmente blanco, como la funda de la butaca, las cortinas, la alfombra, la lámpara e, incluso, los marcos de los cuadros. Esta línea decorativa verde/ blanco se repite en el baño, al que se accede directamente desde el dormitorio a través de una zona habilitada como pequeño vestidor, equipada con un armario empotrado con puertas correderas, una butaca y una alfombra.
La habitación juvenil se ha decorado en un vivo y enérgico rojo. Una cama alta en madera de pino teñido deja debajo espacio útil para poner cubos, como es este caso, donde guardar y tener en orden los juguetes. De esta forma, se liberan suficientes metros para colocar una mesa de escritorio, una práctica silla con ruedas y hasta un cómodo sillón de lectura. La ventana se vistió con un estor que combina rojo y blanco, y las paredes, pintadas en crema, se remataron con una graciosa greca estarcida. El otro dormitorio, el infantil, se decoró en tonos azul y blanco. Destaca aquí el friso de papel pintado que protege y adorna la pared, con ositos y letras. Sobre una mullida alfombra, un sofá-cama-nido, una butaquita y una mesita, componen el mobiliario.