Con mucho encanto

Con aire de campo

Este dúplex de 105 m2 situado en una centenaria posada rural, rehabilitada y subdividida en varias viviendas, se ha decorado con un encantador estilo rústico, con ciertos toques actuales y detalles que la hacen muy diferente.

Realización: Carlota de la Cuesta. Fotos: Germán Saiz. Texto: Ana Rodríguez. Plano: Infografía HF.
salones rusticos

Este apartamento-dúplex, decorado con un estilo rústico, es el resultado de un acertado proyecto de reforma integral, realizado por Cabanillas XXI, cuyo objetivo fue la recuperación de una antigua posada y venta del siglo XVIII, situada en un pueblo de la provincia de Guadalajara. Ésta fue rehabilitada y subdividida en varios apartamentos, disponibles para el alquiler, de cuyo interiorismo y decoración se encargó la firma Design Plus Contract. Uno de ellos, esta vivienda de 105 m2, fue
sometida primero a un vaciado total de su interior, con excepción del muro medianero y las fachadas, que fueron saneadas del todo

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Un ambiente único
Para rentabilizar el espacio al máximo, se optó por situar el salón, el comedor y la cocina en un mismo espacio diáfano, en la planta baja, en la que también se instalaron un dormitorio y un baño. Una idea acertada fue preservar y recuperar algunos elementos de la antigua construcción, como los dinteles de madera y las baldosas hidráulicas que se pusieron en ciertas zonas del suelo, contrastando con la tarima de roble macizo teñido que se instaló en el resto de la casa. Otro acierto fue recuperar y dejar vista la piedra que había bajo el antiguo enfoscado en algunas paredes escogidas, como en el salón, consiguiendo un encanto rústico muy especial. La zona de salón está enmarcada por una alfombra blanca que resalta sobre la tarima oscura. Un pilar de carga junto a una zona de baldosas hidráulicas antiguas y una estufa esmaltada en rojo marcan el límite entre el salón y el comedor. Este último se ha equipado con ligeras sillas de madera con respaldo de aspa, y un armario-vitrina de madera oscura, de Better & Best. Pequeña y bien aprovechada, la cocina está abierta al salón-comedor, y se equipó con mobiliario laminado en madera y encimera de Silestone, con un frente de cristal que protege la pared entre módulos bajos y altos.

Dormitorio en rojo
En la planta superior se encuentran un segundo dormitorio, con su cuarto de baño, y también el acceso a una pequeña terraza que disfruta de bonitas vistas al pueblo. En este cuarto, la pared del cabecero se pintó en un llamativo rojo guinda que le otorga un toque actual y diferente. En el techo se colgó una singular lámpara-farol. La ropa de cama combina colcha de tonos lisos y cojines estampados, de Musgo y de KA International. En el baño destaca el singular mueble bajolavabo, un precioso espejo con marco y el papel pintado en color verde.

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