Clivia: flor de invierno

Resistente, decorativa y muy fácil de cuidar. Así es esta planta que llenará tu casa de color en los meses más frios. Te damos las claves para que cada día esté más bonita.

Clivia es el nombre popular de esta planta procedente de Sudáfrica, perteneciente a la familia de las Amarilidáceas, y cuyo nombre científico es Clivia Miniata. La variedad cultivada más común es la Grandiflora. Cuando se descubrió y catalogó, hacia 1850, se trasladó a Inglaterra donde se empezó a cultivar y en la época victoriana se puso muy de moda como planta ornamental. De hecho, su nombre es en honor de Charlotte Florentine Clive, duquesa de Northumberland. La planta tiene raíces y hojas bulbosas, en las que acumula agua. La forma de éstas es alargada y de un intenso verde. Nacen de un tronco bulboso y entre ellas brota, en la época de floración, el escapo o tallo floral, en cuya parte superior nacen las flores con forma de trompeta, de color rojo anaranjado, que crecen en racimos de entre 10 y 20 ejemplares situados en abanico. Después de la floración sale el fruto, una baya verde que en la madurez es de color rojo vivo que adorna la planta durante el invierno, aunque también la debilita, por lo que si quieres que el próximo año tenga una floración fuerte, es mejor que cortes la flor cuando se seque para que no se forme el fruto que consume las reservas del bulbo.
¿Cuándo florece esta planta?
La primera floración se produce durante el tercer o cuarto año de vida de la planta, a partir del mes de febrero y dura hasta mayo, siempre que haya pasado por un periodo vegetativo (sin riego) durante el invierno anterior.  
¿Qué suelo necesita? Precisa un sustrato con buen drenaje. Lo ideal es una mezcla a base de turba gruesa mezclada con perlita y corteza triturada de pino.
¿Qué tamaño puede llegar a alcanzar?
Puede llegar a medir alrededor de 50 centímetros.
¿Conviene trasplantarla?
Nunca antes de los tres años, ya esta planta se desarrolla mejor en macetas pequeñas con las raíces apretadas. De hecho, la floración será más intensa si está así. De todas formas, cuando veamos que se salen demasiado las raíces es el momento de cambiar de maceta, pero nunca a una mucho mayor.
¿De qué forma podemos reproducirla?
Hay tres sistemas: por rebrotes, que son los hijuelos que nacen en la parte baja de la planta. Éstos se cortan en primavera, después de la floración y se replantan en otra maceta. También se puede reproducir por esquejes de raíz, poniéndolos en un tiesto independiente; y, por último, por semillas. Aunque este último sistema no es adecuado para hacerlo en casa porque hay que esperar mucho hasta que nace la planta.
¿Cuál es el mejor sitio para tener esta planta en casa?
El mejor lugar es una habitación lo más fresca posible, mejor si tiene orientación norte, en la que no haya calefacción o muy poca, y donde no le den los rayos directos del sol.

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