Claves iluminación
Con una iluminación adecuada las estancias de tu casa pueden parecer más grandes y acogedoras. Te contamos todo lo que debes saber para que aciertes seguro.
Texto: Míriam Blanco. Fotos: Hearst documentación
Tres consejos muy prácticos
◗ Combina varias luces:
intensas para momentos sociales y suaves para los íntimos. También son muy útiles los reguladores de la intensidad de la luz.
◗ Evita las sombras
con una iluminación general uniforme gracias a apliques, lámparas de techo o halógenos empotrados.
◗ Con focos o lámparas orientables
puedes redirigir la luz si ésta molesta.
Claves:
1 Instala una luz general.
Sobre todo en el salón, la cocina y el baño. Pero no te pases, si tiene demasiada potencia, empequeñecerá el espacio y resultará molesta; lo ideal son 20 W/m2. Puedes poner lámparas de techo o halógenos; distáncialos entre sí 1 m para evitar sombras.
2 Pon luces ambientales.
Con lámparas de pie o de sobremesa. Son más cálidas y permiten crear zonas diferenciadas: para leer, ver la tele... Cuida que el haz de luz llegue por encima del hombro.
3 Y también algunas luces puntuales.
Para resaltar algún rincón especial o un objeto bonito: un aparador antiguo, una pared decorada de forma distinta al resto, un cuadro, una librería...
4 Luz en el baño y la cocina.
Lo mejor para el baño, es una luz puntual sobre la zona de lavabo y otro punto de luz en la zona de inodoro y bañera. Recuerda que sobre ésta o en la ducha no se pueden instalar lámparas a menos de 2,25 m de distancia, salvo que sean estancas. Los interruptores deben estar como mínimo a 1 m de una toma de agua. En la cocina instala una luz general que dé armonía y unifique. También pon halógenos empotrados bajo los armarios altos que den luz puntual a la encimera. Si iluminas el interior de las vitrinas, ganarás profundidad.
5 Retira las incandescentes.
Elimina del todo las bombillas incandescentes: consumen mucha electricidad y generan CO2. Tienes tres alternativas: las de bombillas de bajo consumo, las de LED y las "halógenas-ahorradoras", que consumen un 30% menos de energía eléctrica.
6 Elige bombillas de bajo consumo.
Consumen la quinta parte de energía eléctrica que las incandescentes y duran 10 veces más. Una de 15 W equivale a una incandescente de 75 W. Las hay en diferentes tonos de luz, más cálidos (luz amarilla) y más fríos (luz blanca); y en diversas formas: en espiral, en tubo, esférica, en globo... Las de tipo fluorescente conviene dejarlas encendidas si te ausentas brevemente del cuarto: gastan más al apagarse y encenderse.
7 Apuesta por los LEDS.
Ofrecen ventajas: casi no se funden, podrían durar seis años encendidas constantemente, consumen 20 veces menos que las incandescentes y no se calientan.
8 Si vas a reformar la instalación…
Aprovecha y pon conmutadores para encender/apagar la luz desde distintos puntos de la estancia. Así ganarás comodidad en el dormitorio y el salón.
9 Cuidado con los halógenos.
Si instalas muchos el ambiente puede llegar a resultar frío e impersonal. Evita ponerlos sobre el sofá o sobre la cama: deslumbrarán demasiado.
10 Ilumina toda la mesa del comedor por igual
con una lámpara de techo de luz potente, pero centrada y a 1 m de altura, para que no deslumbre.



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